Institucional > Comunicados

Volver a la lista 

Comunicado: Con alta tecnología y seguridad el sistema bancario acompaña a Venezuela en estos momentos difíciles.


Por cerca de 140 años, desde la fundación del Banco de Maracaibo en 1882, el sistema bancario nacional ha venido cumpliendo con su rol fundamental de intermediación financiera, con lo que ha dado impulso al desarrollo económico y social del país, mediante el apalancamiento a los sectores productivos, privado y público, al tiempo que ha sido un factor cardinal para sustentar las necesidades transaccionales de la economía, como garante medular del sistema de pagos.

Desde finales de 1990 hasta la fecha, la banca venezolana ha exhibido un nivel intermediación crediticia en alrededor de 50 %, salvo en aquellos años de recesión económica o como resultado de la aplicación de políticas públicas que han implicado un reacomodo substancial de las principales operaciones bancarias. Si incluimos el financiamiento del sector público a través de la adquisición de títulos, tanto de la Deuda Pública como de los emitidos por entes oficiales para el apoyo de las de los programas gubernamentales, el índice de intermediación financiera se ubicó en 80% para dicho período.

La banca: apoyo fundamental para las actividades productivas

El sistema bancario ha jugado un papel fundamental en el estímulo de las actividades prioritarias por medio del otorgamiento de créditos dirigidos a los sectores agrícola, industria, vivienda (construcción y adquisición), turismo y microempresarial. De hecho, los préstamos dirigidos a estos sectores, en condiciones preferenciales, llegaron a representar el 47 % de la cartera total en 2011 y ocuparon el 45 %, en promedio, para el trienio 2010-12. En paralelo, las instituciones bancarias también han atendido las necesidades de financiamiento al consumo de los hogares venezolanos, a través del crédito otorgado por intermedio de las tarjetas de crédito, préstamos para la adquisición de vehículos, productos para el financiamiento de la compra de bienes durables, entre otros canales.  

Al igual que otras actividades a nivel global que han evolucionado con el devenir del tiempo, la banca se ha ido adaptando a las nuevas realidades y necesidades del mundo empresarial y de los consumidores, asumiendo el liderazgo en la incorporación de nuevos canales de pago, presenciales y electrónicos, fundamentales hoy en día para las actividades económicas en nuestro país.  Este movimiento de masificación, diversificación y modernización de los medios de pago ha significado para las entidades bancarias la realización cuantiosas inversiones, durante varios años, en materia de infraestructura y de captación de personal calificado, con miras a ofrecer servicios de pago electrónicos seguros y eficientes, lo que ha dado claros resultados positivos.

El 98 % de las operaciones se efectúan a través de canales electrónicos

En este sentido, cerca de un 98%, casi la totalidad, de las operaciones al cierre de 2019 se efectuaron mediante los canales electrónicos, cuando en 2012 lo hizo el 57 %, lo que de por sí ya era un porcentaje significativo. Al respecto, sobresale, en 2019, la contribución de los puntos de venta (POS) con un 62,4 %, que incluye operaciones con tarjetas de débito y tarjetas de crédito; de la Web con 17,3 % y del pago móvil interbancario con 13,1 %. La expansión del pago móvil interbancario ha sido tal que apenas hace 3 años este canal representó el 0,2% del total de las transacciones (al cierre de 2017) y, además, fue el de mayor crecimiento entre 2019/2108 con una variación de 480,2 %.

El notable esfuerzo de las instituciones bancarias en la provisión de servicios de pagos electrónicos las ha colocado a la vanguardia de sus pares en la región latinoamericana. Al mismo tiempo, la banca ha puesto a disposición de la población una amplia red de cajeros automáticos (ATM), externos e internos, y de taquillas convencionales y de atención preferencial, en particular, para personas discapacitadas, de la tercera edad y mujeres embarazadas. 

Los avances tecnológicos han ampliado el acceso a los servicios bancarios

La proliferación de canales y medios de pagos electrónicos ha contribuido sustancialmente para el progreso en la inclusión financiera, al facilitar el uso y acceso a los servicios bancarios de las poblaciones que tienden a estar excluidas.

Todo esto ha sido posible, gracias al personal que labora en el sistema bancario, que no solo atiende al público, en las diversas opciones disponibles, sino que también está al frente de las operaciones rutinarias (crédito, inversiones, tesorería, entre otras); así como de las plataformas tecnológicas que soportan a los diferentes medios de pago electrónicos. Actualmente, los trabajadores de banca superan los 46.000 empleados, que despuntan por su alto compromiso y mística.

Las entidades bancarias han contribuido de manera fundamental a promover el desarrollo de un mercado cambiario ordenado, vital para el desempeño de la economía, permitiendo que el sector privado, empresas y personas, cuente con un espacio idóneo para efectuar compras y ventas de divisas con toda la confianza y transparencia.  Hoy en día, los bancos son los pilares de tres ámbitos del mercado cambiario: las mesas de cambio, el menudeo de divisas y las intervenciones cambiarias que realiza el Banco Central de Venezuela.

La banca se ha articulado y participado en la ejecución de las políticas públicas.

Las instituciones bancarias han procedido de manera acorde con el estamento jurídico vigente y en coordinación con los entes reguladores y supervisores. En ese sentido, la banca, como agente esencial de la estructura económica del país, se ha articulado y participado, desde su esfera de actuación, en la ejecución de las políticas públicas.

En el actual Estado de Alarma prestamos servicios fluidos y sin contratiempos

En el marco del Estado de Alarma decretado por el Ejecutivo Nacional a raíz de la propagación del virus COVID-19, el acervo y penetración de los canales electrónicos con que cuenta el sistema bancario ha permitido mantener la continuidad de los servicios bancarios, en especial el funcionamiento de los medios de pago electrónicos, de forma fluida y sin mayores contratiempos, lo que ha sido un elemento crucial para la implementación de la cuarentena social, clave para la prevención de la propagación del Coronavirus y superación de la pandemia asociada a éste.

En suma, a lo largo de su historia, la banca venezolana ha venido moldeando su rol en función tanto de las perturbaciones y ciclos económicos como de los avances tecnológicos y necesidades de sus clientes, contribuyendo de manera primordial al desarrollo económico y social del país. Los venezolanos, empresarios y consumidores, han encontrado apoyo financiero para sus actividades productivas y la adquisición de bienes y servicios, tanto en los buenos como en los malos tiempos. Nuestra banca ha provisto una infraestructura idónea para las transacciones que se hacen en nuestra economía, adaptándola y modernizándola permanentemente, llegando hoy en día a ser vanguardia en lo que respecta a los medios de pago electrónicos, un factor clave en los momentos que vivimos. Esto ha implicado un considerable esfuerzo de inversión de las instituciones bancarias y una gran dedicación de las personas que laboran en éstas; y ha sido posible en un contexto lleno de obstáculos y desafíos para preservar y profundizar la solidez y estabilidad de los bancos, especialmente en los últimos años,

Nuestro compromiso: seguir mejorando y prestando un servicio adecuado a la clientela bancaria, en condiciones de seguridad para trabajadores y público en general

De cara al futuro, el sistema bancario nacional está comprometido a continuar haciendo todo lo que está a su alcance para proveer el financiamiento necesario para el desempeño de las empresas y la realización de la inversión productiva y el consumo de los hogares, así como mantener la calidad y fluidez de los medios de pago, expandiendo cada vez más su cobertura.

En especial, en la circunstancia actual de emergencia nacional derivada de la pandemia, la banca ratifica su disposición y empeño para apoyar todas las políticas públicas dirigidas a salvaguardar la salud de los venezolanos y tomar las acciones que sean necesarias para seguir prestando un servicio adecuado a la clientela bancaria en condiciones de seguridad para trabajadores y público en general.